Es quizá una de las posibles repreguntas a la de Zavalita, aquél personaje literario que en la década del 50 del siglo pasado se preguntaba, en el bar limeño “
Precisamente, los recientes resultados electorales locales y regionales ayudan a resolver la pregunta por el tipo de partido que necesitamos. Pues nos muestran qué tipo de organizaciones políticas nos sobra, de lo que puede extraerse qué es lo que nos falta.
1. En efecto, queda claro que los peruanos y peruanas no necesitamos de un partido local o regional. Tenemos bastantes y exitosos. Incluso, los partidos de rótulo nacional (Unidad Nacional, Partido Aprista Peruano, Alianza para el Progreso, Partido Nacionalista, Unión por el Perú, Avanza País, Movimiento Nueva Izquierda), actúan como fuerzas políticas regionales. En cambio, necesitamos de un partido nacional. Con un proyecto nacional. Que recoja y dialogue con los mejores proyectos locales y regionales, y se nutra de ellos.
2. Asimismo, no necesitamos de más partidos organizados alrededor de un líder o aspirante a líder. Tenemos bastantes y exitosos. Necesitamos un partido - institución, que la gente identifique al margen del candidato. De manera que sus símbolos sean algo así como un sello de calidad: la gente, al verlo, habría de saber a qué atenerse con los candidatos que presente, aunque sea a grandes rasgos. Eso exige construir simbologías que transmitan mensajes, mantener pautas de actuación identificatorias, y cultivar actitudes en sus militantes que los distingan. Casi como generar una cultura política. En el siglo XX el APRA lo logró y hasta el 19 de noviembre del 2006 usufructuaba de eso en algunos lugares del Perú, donde la gente marcaba la estrella al margen del candidato.
Es decir, se trata de que la simbología represente una institucionalidad. No sólo porque la política implica afectos, sino porque las instituciones garantizan continuidad, y la continuidad facilita la evolución social[1].
3. Finalmente, tampoco necesitamos de un partido cuyo programa se centre en "obras", aun cuando sean necesarias o busquen beneficiar a quienes sí las necesitan. Tenemos bastantes de esos. Lo que el Perú necesita es un partido que dirija cambios en las relaciones entre las personas, a fin de que asuman la común ciudadanía de quienes habitamos el país. Sin excepción, el desarrollo de los países exitosos pasa por cambios actitudinales en sus pobladores; los cuales, para que sean nacionales y sostenibles requieren de de un persistente liderazgo político.
Lo dicho podría ampliarse o mejorarse. Y, principalmente, realizarse. Pues el momento histórico actual es el de una ventana de oportunidades, a nivel nacional e internacional. Pero requiere de actores que las aprovechen, para todos. Es decir, de la organización y la militancia que lleven a la política en el Perú a la altura de los avances económicos y culturales que las peruanas y peruanos estamos consiguiendo.
Pier Paolo Marzo R.
[1] A propósito de las elecciones municipales, puede verse cómo la continuidad del gobierno local como institución va, lentamente y por sí misma, mejorando la calidad de las obras municipales. Así por ejemplo, cada vez es más común la valoración de las áreas verdes en las ciudades.
